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jueves, 26 de noviembre de 2009

Roberto Arribas Senín

La foto que acabo de publicar en la que aparecemos Vázquez-Figueroa y yo, la hizo Roberto Arribas Senín en la presentación de mi novela "Cid Campeador", en IE University, campus de Santa Cruz la Real. La foto que he puesto en mi perfil también la hizo él, y yo creo que es un recorte de la foto anterior.
Mi agradecimiento a Roberto.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Vázquez-Figueroa y su sueño




Ayer publiqué esta columna en "El Norte de Castilla":




Ya aviso que esta columna va a tener poca objetividad, porque quiero mucho a Vázquez-Figueroa, pero doy algo a cambio: lo conozco también mucho.
Alberto tiene una profunda y sencilla sabiduría que se debe a sus muchos viajes por el mundo, a sus experiencias y libros. Aunque él dice a menudo que sólo ha escrito un libro bueno, Tuareg, a mí me gustan mucho Cienfuegos, Ícaro, Piratas o el reciente Coltán.
Ve las cosas con claridad, y tiene ideas para todos los campos de la actividad humana; ejemplo de esto es su sistema de desalación. Yo creo que esta habilidad la tiene gracias a su imaginación; está muy acostumbrado a pensar, a buscar posibilidades nuevas.
Cuando tenía 24 años, leí Los ojos del tuareg, la segunda parte de su magnífica Tuareg. Algo encontré en ese libro porque le escribí una carta mental desde mi cama, a punto de dormir; luego me dije “¿Por qué no la escribes?”, y al día siguiente “¿Por qué no se la mandas?” Puse sólo en el sobre: “Alberto Vázquez-Figueroa. Lanzarote”. Le llegó y quedamos en su casa de Madrid, un piso de luz velada, muy moderno, digno de un escritor aventurero.
Mantenemos una relación entre el cariño, la literatura y el mundo en general, aunque nos vemos menos de lo que me gustaría. Nos hemos acostumbrado al teléfono y al e-mail. Yo le pido consejo para muchas cosas y sé que él escucha mis opiniones.
Alberto está enamorado de Iche, su esposa, su mejor compañera, gran lectora, como les pasa a todas las mujeres de escritores. Sigue viajando por todo el mundo, vendiendo sus novelas al cine, sus guiones y proyectos. Es un hombre que siempre, o eso parece, ha elegido lo que quiere hacer, y casi siempre lo más arriesgado, y se entrega a ello con todas sus fuerzas.
Tiene muchos hijos, como un patriarca bíblico. Es un escritor al que le gusta mucho escribir, y esto no se puede decir de todos nosotros. También es un gran trabajador, y pone toda la ilusión en cada libro. Luego es exigente con sus obras, y casi nunca piensa que son todo lo buenas que podrían ser. Sus ojos han visto mucho, más visto que leído, porque es un escritor más de vida, lo que la gente común entiende por vida, que de lecturas. Cuando era más joven asistió a muchas guerras en África y en América, y eso le ha dejado un poso distante, él que es tan abierto. Como novelista, sabe muy bien lo que le gusta al público, porque ha ido destilando ese gusto de los lectores escribiendo sus más de setenta novelas.
A Vázquez-Figueroa le gustaría poner en práctica las mejores ideas de sus libros, y lucha por ello. Siempre está dispuesto a ayudar a los demás, pienso yo, cuando se lo merecen. Pero en esto Alberto tiene el espíritu muy amplio. Una vez me dijo una hija suya que su padre creía que todo el mundo era bueno, y ella pensaba que eso no era así. ¿Quién puede creer que todo el mundo es bueno? Alberto tampoco lo cree, pero a veces parece que se le olvida. Es un hombre entregado a sus sueños, un visionario, que ve lo posible en lo “imposible”, y que se lamenta todos los días por la pasividad de los hombres, por su poca o mala voluntad.
A la gente no se le puede cambiar tan fácilmente, y Vázquez-Figueroa es como es, una buena persona y un gran fabulador. El primer día que nos vimos me dijo: “Si el éxito me hubiera cambiado sería un estúpido.”

domingo, 8 de noviembre de 2009

Vázquez-Figueroa sobre "Tuareg"

Una de las lecturas que tienen mis alumnos en “Periodismo Cultural” es “Tuareg”, de Alberto Vázquez-Figueroa. Le he pasado un cuestionario al escritor sobre su novela emblemática, y ha tenido la amabilidad de contestármelo. La idea es que mis alumnos utilicen esta entrevista para sus propios trabajos sobre la novela. Quiero que mezclen sus propias opiniones sobre el libro, con la documentación que realicen y con las respuestas de Vázquez-Figueroa.



-¿Cuál es el origen preciso de "Tuareg"?
-Mi deseo de escribir algo sobre el pueblo con el que me había criado.

-¿Qué objetivos literarios le animaron a escribir "Tuareg"?
-El de siempre; tratar de escribir una buena novela.

-El personaje de Gacel es el centro de la novela. ¿Está inspirado en personas reales? ¿Tiene algún tipo de inspiración?
-En Gacel hay un poco de cada tuareg.

-¿Cómo fue creciendo este personaje en su mente y en el papel?
-Día a día; él marca las pautas.

-La novela tiene mucho de los relatos tradicionales, orales, de todos los tiempos, y empieza con uno de ellos. ¿Fue su intención escribir uno de estos relatos en forma de novela?
-El pueblo tuareg tiene una cultura oral en la que crecí, escuchando historias en torno a una hoguera.

-¿Cómo fue el proceso de creación de "Tuareg"? ¿Qué recuerda de aquella época?
-Que me lo pasé muy bien,

-La escribió en muy poco tiempo, quince o veinte días. ¿Por qué cree que fue así? ¿La documentación fue muy fuerte y la escritura breve e intensa?
-La documentación ya la tenía de vivir con ellos; el resto es mi costumbre; o escribo rápido o no escribo.

-¿Qué peso tiene en "Tuareg" los años que pasó en el desierto con los tuaregs?
-Todo.

-¿Cree que podría haberla escrito sin esa experiencia previa?
-Seguro que no; es una novela de vivencias.

-¿Hay un antes y un después de "Tuareg" en su vida y en su obra? ¿Podría comentarlo?
-Es, sin lugar a dudas mi mejor libro, quizás el único bueno; eso desde luego marca un antes y un después.

-¿Qué dificultades especiales recuerda en la creación de "Tuareg"?
-Ninguna.

-¿Por qué cree que la opinión generalizada es que se trata de su obra maestra?
-No sé si es “maestra”; es la mejor.

-¿Qué valores literarios y extraliterarios cree que tiene "Tuareg"?
-Enseñar a la gente algo que no conoce de un pueblo maravilloso.

-Es famoso el final de esta novela. ¿Podría comentar cómo fue su decisión de optar por este desenlace?
-Fue en el último momento; cuando comprendí que un personaje tan extraordinario no podía tener un final feliz como en una novela rosa.