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domingo, 3 de enero de 2010

Ando desnudo

Ando desnudo
entre tus ropas,
implorando
un perdón
que no me llega,
maltratado por tus besos
y preso de tus insultos.
No soy
otro
más que tú,
matiz viviente
de tu persona,
danza de esferas
y redondeces,
fina curva,
un solo trazo
que sobre ti
Dejé.


Eduardo Martínez-Rico

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Pétalo

Flotas y giras,
baile sin fin,
una mano arriba,
abajo la otra,
los brazos en cruz
y después a la cintura.
Nuevamente giras
y flotas.
Tus cabellos
son de pétalo
y estás limpia y pura
de ropa y joya.
Te fotografío
en mi mente
y te reproduzco
con mi imaginación,
te proyecto
en el aire
de la conferencia
sólo para mí,
que en ti me veo
y me oculto,
entre tu pétalo.


Eduardo Martínez-Rico

jueves, 12 de noviembre de 2009

Tus frascos olvidados

Sin ti,
Infinito descenso,
Vacío lleno de encajes,
Muy hueco,
Muy oscuro.
Sin ti,
Infinito negativo,
Tus películas,
Tus frascos olvidados,
Nuestro champú
Favorito
Y una patada
En mi cuerpo.
El frescor de la cama
Esperando por ti.
Contigo, aquí,
Ahora,
Tú en mi recuerdo,
Flor abierta en imágenes,
implorando al más allá,
De rodillas,
implorando
Que en un rincón
Del Universo
Repitamos mil y una
Noches
Lo que hoy desprecias.


Eduardo Martínez-Rico

miércoles, 11 de noviembre de 2009

La Amada

¿Qué es mejor, la amada, cuando la tienes o cuando la escribes en el poema?

viernes, 16 de octubre de 2009

Perfil

Nazco del agua,
Te acompaño
Mañana,
Mi concha
Es tu concha,
Mi lengua
Te ama.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El barco fantasma

El barco fantasma,
el barco fantasma,
el barco
nadando en la noche,
con sus nubes
de niebla,
viene hacia mí.
El barco fantasma,
el barco...


Eduardo Martínez-Rico

lunes, 21 de septiembre de 2009

Cola de dragón

Tras la cola
Del dragón
Ando persiguiéndote,
Alma en su caballo
De bronce,
Reflejo de tus ojos
En el mar
Que allá abajo
Quedó.


E.M.R.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Como esos perros

Ya no lloro.
Cuando algo me duele
Mucho,
Lo lloro por dentro,
Me acaricia
Las entrañas,
Lo callo o lo hablo,
Los demás me ayudan
A exorcizarlo.
Pero ya no lloro.

Hay veces
Que no me duelo,
Y es algo
Que me hace daño
O me indigna,
Pero no me duelo,
Estoy triste,
Simplemente triste,
Como los perros
Que llevan
En silencio
Su enfermedad,
Sin molestar
A nadie,
Sin un ay,
Ay,
Como esos perros.
Estoy triste,
Pero no lloro.


Eduardo Martínez-Rico