Mi tía Ángeles nos manda otro texto a los amigos. Éste es sobre la Nochebuena, y creo que trata sobre tres diferentes Nochebuenas que vivió mi tía en tres momentos diferentes de su vida: uno con mis abuelos y mis tios, allá en el lejano pasado, en Puentedeume, otra en casa de mi tío Carlos, más reciente, y otra chilena, en toda su realidad de misionera hispano-chilena, o chileno-hispana.
Nochebuena en esperanza
María Angeles Martínez, 1991
Nochebuena allá en Galicia,
Nochebuena allá en casiña,
en que todo huele a musgo
y a pino del monte hermano.
Nochebuena allá en el patio
con figuritas de barro:
pastores y lavanderas,
los Magos en sus caballos
y la Virgen adorando.
En coche corriendo a Miño.
Don Carlos emocionado,
el abuelo enternecido,
Ojea con puro habano.
Mamá canta un villancico:
“Aquí lle traigo un queisiño”…
Antes, a Misa del Gallo.
El “noche de paz” bajito
y el beso de adoración
al misterio del Dios Niño.
¡Ah! Y al empezar y acabar,
turrones y mazapanes,
higos, pasas y … esperanza
Nochebuena en Entrepeñas
La casa llena de luces
como un campo de pastores.
Mesa grande, mucha gente,
nietos, sobrinos, abuelos,
en la noche de Diciembre
el frío no hiela el alma.
La casa llena de flores,
de adornos y de alegría,
vamos todos con María
a cantar la Nochebuena.
Entre mezcla de sentido,
de añoranza y de recuerdos,
la casa se hizo Belén,
llegó la paz a la tierra.
Y la fe que se arrodilla,
y la esperanza animada,
y el amor queriendo hacer
del corazón una llama.
¡Ah! Y cuantísimos regalos.
Que no se apague la risa
que no se apague la fiesta,
y la gana de ser buenos.
Los Magos se anticiparon.
Nochebuena Latino América
Nochebuena con más frío,
más hambre, más sufrimiento,
más soledad, más nostalgia
de justicia y vida nueva.
Con todo, Nochebuena, con gran
fiesta. Se canta al Niño Divino,
pobre como son los pobres,
moreno como nuestros niños.
Nochebuena con trutruca,
zampoña y también guitarra.
Un villancico y su canto
llena de luz nuestra América.
¡Ah! Nochebuena de los pobres,
buena noticia esperada
Nochebuena allá en Galicia
Nochebuena en Entrepeñas,
Nochebuena, Latino América.
Siempre, siempre es esperanza.
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viernes, 25 de diciembre de 2009
jueves, 24 de diciembre de 2009
Tía Ángeles: "Pulsando corazones"
Mi tía Ángeles, monja misionera en Chile, nos mandó hace unos días a algunos amigos este texto de Navidad.
Pulsando corazones. Es Navidad
María Angeles Martínez, odn
Vino, y … golpeó a la puerta de una familia,
pero la TV invadía la intimidad y no pudieron escucharlo.
Vino, y … pulsó el timbre de la vivienda
contigua, pero todos estaban
en lo suyo y esperaban que otro atendiera el llamado.
Vino, y … llamó al celular de uno de ellos,
pero una voz ronca contestó que no era oportuno,
pues estaban muy ocupados.
Vino, y … gritó con voz angustiada:
¡les traigo una buena noticia! Pero todos, todas, reían al
compás de la música de un programa
de “la farándula·”.
Vino, e insistió … les dijo suavemente: ¡ Por favor, ábranme!
Soy el Amor que imploro, pero el susurro
se perdió entre luces de colores y
fuegos artificiales
Vino, y … el Amor se fue a otra parte cansado de
llamar, de susurrar, de esperar, de pulsar corazones.
Y … Su clamor lo escucharon los que gritaban
por una vida más digna, por un aire más limpio. Todos
corrían peligro. Y se metió entre ellos.
Su golpear lo recogieron unos jóvenes de barrio
que jugaban a la pelota y hablaban de quererla compartir
con los inválidos de un hogar vecino.
Y fue uno de sus jugadores.
Su susurro estremecido lo percibieron unas
mujeres golpeadas en su propio hogar. Lloraban
su pena junto a un pesebre de los niños de la calle.
Y allí, nací de nuevo.
Su voz de Dios humillado fue acogido por unas religiosas
y laicos que enseñaban un villancico
a huérfanos de la guerra, a ancianos en soledad permanente,
a jóvenes saliendo de la droga y el alcohol.
……………………
¿Escucharemos hoy su voz? Quiere pulsar nuestro corazón.
Es el Dios Amor que te susurra y te invita a ti, a mí:
¡ Por favor, ábreme la puerta!
ES NAVIDAD.
Pulsando corazones. Es Navidad
María Angeles Martínez, odn
Vino, y … golpeó a la puerta de una familia,
pero la TV invadía la intimidad y no pudieron escucharlo.
Vino, y … pulsó el timbre de la vivienda
contigua, pero todos estaban
en lo suyo y esperaban que otro atendiera el llamado.
Vino, y … llamó al celular de uno de ellos,
pero una voz ronca contestó que no era oportuno,
pues estaban muy ocupados.
Vino, y … gritó con voz angustiada:
¡les traigo una buena noticia! Pero todos, todas, reían al
compás de la música de un programa
de “la farándula·”.
Vino, e insistió … les dijo suavemente: ¡ Por favor, ábranme!
Soy el Amor que imploro, pero el susurro
se perdió entre luces de colores y
fuegos artificiales
Vino, y … el Amor se fue a otra parte cansado de
llamar, de susurrar, de esperar, de pulsar corazones.
Y … Su clamor lo escucharon los que gritaban
por una vida más digna, por un aire más limpio. Todos
corrían peligro. Y se metió entre ellos.
Su golpear lo recogieron unos jóvenes de barrio
que jugaban a la pelota y hablaban de quererla compartir
con los inválidos de un hogar vecino.
Y fue uno de sus jugadores.
Su susurro estremecido lo percibieron unas
mujeres golpeadas en su propio hogar. Lloraban
su pena junto a un pesebre de los niños de la calle.
Y allí, nací de nuevo.
Su voz de Dios humillado fue acogido por unas religiosas
y laicos que enseñaban un villancico
a huérfanos de la guerra, a ancianos en soledad permanente,
a jóvenes saliendo de la droga y el alcohol.
……………………
¿Escucharemos hoy su voz? Quiere pulsar nuestro corazón.
Es el Dios Amor que te susurra y te invita a ti, a mí:
¡ Por favor, ábreme la puerta!
ES NAVIDAD.
Etiquetas:
Jesús,
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