¿Por qué nos gusta tanto? A mí me gusta jugarlo, y no mucho, porque tengo otros deportes favoritos, pero disfruto jugándolo cuando puedo. Pero hay gente que no puede vivir sin fútbol, y sobre todo fútbol como espectador; hay gente para la que el fútbol es algo que forma parte de su vida, todos los días, algo que alimenta su pasión, su ilusión y sus ganas de vivir. Me atrevería a decir que hay mucha gente así.
Si no fuera este deporte, ¿sería otro? Yo pienso que sí, pero ¿por qué el fútbol, en tantos lugares del mundo, levanta esas pasiones?
El fútbol ayuda a vivir, y por eso tiene tanto éxito, por eso se llenan los estadios y por eso las estrellas cobran semejantes sumas de dinero.
El fútbol ha creado un universo alrededor suyo que alimenta el día a día de millones de personas. La prensa deportiva, los programas deportivos de televisión, los partidos de fútbol, el seguimiento que se hace a los jugadores, a las opiniones de los entrenadores. Es difícil entrar en un bar español en el que no se hable de fútbol, y las opiniones de la gente pueden llevar a la colisión entre unos y otros.
No sé por qué gusta tanto el fúbol. Es un deporte en apariencia sencillo… y eso es todo lo que puedo decir al respecto. No me parece un deporte de gran técnica, ni de gran arte, aunque confieso que me tengo que esforzar mucho para controlar el balón con los pies. Quizá la gente reconozca esa dificultad cuando lo sigue tanto.
A mí me gusta mucho hacer deporte, todos los días, siempre que puedo, pero me gusta mucho menos verlo, y menos saber todos los entresijos. Leo las noticias deportivas, por curiosidad, por estar más en el mundo. Soy una especie de extraterrestre en este país que disfruta tanto del fútbol. Pero soy capaz de comprenderlos.
El fútbol no sólo ayuda a vivir a mucha gente, sino que descansa, relaja, evade. Es una película que no se acaba nunca, porque detrás de un partido siempre viene otro, detrás de una temporada otra, detrás de un fichaje otro.
El deporte es un regalo que nos dieron los dioses para ser más felices, y para ser felices cuando todo parece estar en contra, pero el deporte nunca nos tiene que desviar de los problemas. La relajación es buena, el descanso, las vacaciones, el placer, pero detrás de la montaña, tan hermosa, que tenemos delante, nos espera la vida, tan compleja como siempre. La vida que no es fútbol.
Hace poco, en el hospital, mientras mi padre se recuperaba de una recaída de su corazón, me enteré –lo contó mi tío Carlos- que un seleccionador nacional y entrenador del Barcelona quiso hacer profesional a mi padre. No lo sabía; lo que sí sabía, porque siempre que voy a Puentedeume, mi pueblo, me lo dicen todos los de la generación de mi padre es que era buenísimo, centrocamista, si no recuerdo mal, extremo izquierdo, si no recuerdo mal.
Yo he jugado mucho al fútbol, con mis vecinos y luego con mi hermano Jose. La última vez que jugué al fútbol, aquí en casa, fue con Pedro Ruiz, que es una pequeña estrella y entrena con profesionales del Real Madrid. Es una máquina.
Si hay algo que me gusta del deporte son sus valores. Cómo enseña a luchar, pero también con elegancia, cómo enseña a respetar al rival, cómo enseña a competir, pero extendiendo una mano. Hay personas que no han entendido esto nunca, y deportistas famosos, pero ésa es la gran lección del deporte. Cómo nos podemos superar sin humillar a nuestro rival, incluso sin enfrentarnos con ningún rival.
De esto tiene que aprender la vida.
Eduardo Martínez-Rico
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domingo, 6 de diciembre de 2009
martes, 27 de octubre de 2009
Pedro Ruiz y "Escándalo en palacio" - Cuestionario de clase
El jueves voy con mi clase de Periodismo Cultural a ver "Escándalo en palacio", la obra que Pedro Ruiz está representando en el teatro Reina Victoria de Madrid. Sobre estas preguntas vamos a introducir la figura de Pedro Ruiz y preparar la visita al teatro.
-¿Conocéis a Pedro Ruiz?
-¿Qué imagen tenéis de él?
-Pedro dice que polifacético en España no es un calificativo positivo, pero ¿qué facetas de Pedro Ruiz conocéis?
-¿Qué es lo que más os gusta de su trabajo?
-Pedro puede ser una persona que levante pasiones o ser rechazado totalmente. ¿Qué pensáis sobre esto?
-¿Os acordáis de las entrevistas de "La noche abierta" en La 2? ¿Qué os parecían? ¿Qué destacaríais?
-Tiene fama de tener mucho ego. ¿Qué es para vosotros el ego? ¿Tenéis ego vosotros? ¿En qué podéis notar que Pedro tiene mucho ego?
-Analicemos el ego, nuestro ego, el ego de Pedro Ruiz, el ego en los artistas y escritores.
-¿Qué papel puede jugar el ego en el arte?
-¿Le habéis visto en el teatro alguna vez? Si es así, ¿qué opinión os merece?
-¿Cuántas veces fuisteis al teatro el año pasado?
-¿Qué pensáis del teatro?
-¿Creéis que va a desaparecer o que no va a desaparecer nunca? Hay quien dice que el teatro lleva en crisis desde los griegos. En esto me recuerda al periodismo y a la literatura. Y al mercado editorial.
-Pedro tiene un doble atractivo, por su trabajo y por su personalidad, por su condición de personaje. ¿Qué opináis de esa personalidad?
-¿Y de ese personaje?
-¿Alguien vio la entrevista de doce horas que le hicieron en Veo Televisión hace unos meses?
-¿Qué conclusiones sacasteis de ella?
-¿Qué pensáis de la televisión que se hace hoy en España?
-¿Cuántas horas le dedicáis a la tele? ¿Cuántas a Internet? ¿Cuántas a leer? ¿Por qué?
-¿Os gusta más escribir o manejar cámaras y aparatos? (No es incompatible).
-¿Qué esperáis de "Escándalo en palacio"?
-Divertíos, pero tenéis que fijaros en las ideas de la obra, y en la sátira del poder.
-¿Qué es el poder para vosotros?
-A partir del arte, de la literatura, se puede analizar la realidad, la de hoy, la de ayer y la de mañana. ¿Qué nos dice "Escándalo en palacio" sobre el poder, sobre los que ostentan el poder?
-El poder entre bastidores. Lo que no vemos en los periódicos. Un presidente y una primera dama tal vez en el peor momento de su vida. ¿Creéis que una obra de teatro puede cambiar vuestras ideas hasta el punto de desterrar la vida anterior? ¿Puede un libro, un cuadro, cambiarnos la vida?
-Cuando yo salí de "Escándalo en palacio" pensé: "Tiene razón, esto -el poder, la política- debe de funcionar más o menos así." Habría que reflexionar sobre esto.
-Tenéis que fijaros en el fondo de la obra, los diálogos, las ideas, pero también en la estructura, en los escenarios, los vestuarios, todo. En el fondo y en la forma. ¿Qué importancia tiene en el teatro lo que no son palabras? ¿Qué importancia tiene en una obra la actuación de un actor?
-Fijaros en Lidia San José, en la mujer y en la actriz. ¿Os resulta convincente?
-Lo mismo de Pedro Ruiz.
-Pensad si lo que vais a ver, lo que estáis viendo y lo que recordaréis os sirve para algo en vuestra vida.
-¿El arte sólo es arte o sirve para algo más?
-¿Conocéis a Pedro Ruiz?
-¿Qué imagen tenéis de él?
-Pedro dice que polifacético en España no es un calificativo positivo, pero ¿qué facetas de Pedro Ruiz conocéis?
-¿Qué es lo que más os gusta de su trabajo?
-Pedro puede ser una persona que levante pasiones o ser rechazado totalmente. ¿Qué pensáis sobre esto?
-¿Os acordáis de las entrevistas de "La noche abierta" en La 2? ¿Qué os parecían? ¿Qué destacaríais?
-Tiene fama de tener mucho ego. ¿Qué es para vosotros el ego? ¿Tenéis ego vosotros? ¿En qué podéis notar que Pedro tiene mucho ego?
-Analicemos el ego, nuestro ego, el ego de Pedro Ruiz, el ego en los artistas y escritores.
-¿Qué papel puede jugar el ego en el arte?
-¿Le habéis visto en el teatro alguna vez? Si es así, ¿qué opinión os merece?
-¿Cuántas veces fuisteis al teatro el año pasado?
-¿Qué pensáis del teatro?
-¿Creéis que va a desaparecer o que no va a desaparecer nunca? Hay quien dice que el teatro lleva en crisis desde los griegos. En esto me recuerda al periodismo y a la literatura. Y al mercado editorial.
-Pedro tiene un doble atractivo, por su trabajo y por su personalidad, por su condición de personaje. ¿Qué opináis de esa personalidad?
-¿Y de ese personaje?
-¿Alguien vio la entrevista de doce horas que le hicieron en Veo Televisión hace unos meses?
-¿Qué conclusiones sacasteis de ella?
-¿Qué pensáis de la televisión que se hace hoy en España?
-¿Cuántas horas le dedicáis a la tele? ¿Cuántas a Internet? ¿Cuántas a leer? ¿Por qué?
-¿Os gusta más escribir o manejar cámaras y aparatos? (No es incompatible).
-¿Qué esperáis de "Escándalo en palacio"?
-Divertíos, pero tenéis que fijaros en las ideas de la obra, y en la sátira del poder.
-¿Qué es el poder para vosotros?
-A partir del arte, de la literatura, se puede analizar la realidad, la de hoy, la de ayer y la de mañana. ¿Qué nos dice "Escándalo en palacio" sobre el poder, sobre los que ostentan el poder?
-El poder entre bastidores. Lo que no vemos en los periódicos. Un presidente y una primera dama tal vez en el peor momento de su vida. ¿Creéis que una obra de teatro puede cambiar vuestras ideas hasta el punto de desterrar la vida anterior? ¿Puede un libro, un cuadro, cambiarnos la vida?
-Cuando yo salí de "Escándalo en palacio" pensé: "Tiene razón, esto -el poder, la política- debe de funcionar más o menos así." Habría que reflexionar sobre esto.
-Tenéis que fijaros en el fondo de la obra, los diálogos, las ideas, pero también en la estructura, en los escenarios, los vestuarios, todo. En el fondo y en la forma. ¿Qué importancia tiene en el teatro lo que no son palabras? ¿Qué importancia tiene en una obra la actuación de un actor?
-Fijaros en Lidia San José, en la mujer y en la actriz. ¿Os resulta convincente?
-Lo mismo de Pedro Ruiz.
-Pensad si lo que vais a ver, lo que estáis viendo y lo que recordaréis os sirve para algo en vuestra vida.
-¿El arte sólo es arte o sirve para algo más?
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jueves, 17 de septiembre de 2009
Escándalo en palacio II
(Hace unos días publiqué una entrada en el blog sobre "Escándalo en palacio", la comedia que acaba de estrenar Pedro Ruiz en Madrid. Ayer publiqué otro artículo sobre la obra en "El Norte de Castilla". Ahora reproduzco este último artículo en mi blog.)
A los artistas hay que escucharlos después de realizar la obra. Es entonces cuando, en pocas palabras, dan algunas claves importantes. El miércoles pasado asistí a la primera función, ensayo con público, de "Escándalo en palacio", la alta comedia que estrena hoy Pedro Ruiz en el teatro Reina Victoria, en Madrid. Pedro dijo ante algunas personas, al terminar la obra: “No quiero que el público se ría más, para no perder el fondo.”
El fondo es todo lo que contiene la obra, la historia, las ideas diseminadas aquí y allá en la comedia, la intención, el poder de reflexión que quiere tener "Escándalo en palacio" en el público, que no para de reír, sólo para escuchar los diálogos.
El presidente de un país imaginario, Bernard Mathieu, tiene que dimitir por un escándalo sexual. La obra empieza en un palacio, donde se desarrollará entera, con el presidente y su mujer, la primera dama, disponiéndose a ver el “vídeo de la infamia”. Hace tres o cuatro años les grabaron en un lavabo realizando prácticas sexuales. La comedia dura hora y media, y en esa hora y media asistimos a los diálogos de la pareja, toda una muestra del poder entre bastidores.
Pedro es amigo mío y he tenido la suerte de ver cómo nacía "Escándalo en palacio". Hemos jugado al tenis muchas veces, y un día apareció con esta comedia escrita. Pudimos hojearla en casa. He visto, a distancia, cómo la ha preparado, cómo ha elegido a Lidia San José, espléndida y llena de carácter en su papel, cómo ha levantado la obra de la nada, y cómo asume todos los riesgos que implica el teatro, que implica cualquier empresa.
Al día siguiente de verla le mandé un mensaje que solamente decía esto: “Tu obra me pareció magistral. Eduardo.” Se lo he dicho en privado y ahora se lo digo públicamente. ¿Y por qué digo esto? Porque algunas obras, de algunas personas, y más llegado a un momento de la vida, tienen la factura de un maestro, el maestro que está detrás de ellas. "Escándalo en palacio" tiene todos los elementos armonizados, todo funciona y todo funciona bien, y el público pasa una hora y media deliciosa disfrutando con los problemas de otros, con los problemas, además, de los poderosos.
También me dijo Pedro después de la función: “Esto parece de ahora, pero viene de muy atrás en mi vida.” "Escándalo en palacio" puede verse a muchos niveles, como las buenas comedias, como instrumento de diversión, grande, y ya es bastante, y como motivo para la reflexión. Pedro Ruiz y Lidia San José pronuncian frases de mucho calado, y se hacen muchas insinuaciones, sobre el poder y la vida, que no hacen referencia a nadie en particular sino a todo el sistema político y social, a la vida en la que estamos todos metidos.
Es una metáfora sobre la corrupción, sobre la hipocresía política y social, sobre todo lo que queremos ocultar y continuamente sale a la luz, porque tarde o temprano todo se acaba sabiendo.
Le deseo la mejor de las suertes a la obra de Pedro Ruiz, y sé que la va a tener, porque es inteligente y al mismo tiempo comercial, porque tiene calidad y está cuidada en sus más mínimos detalles.
Al final de la obra también pude saludar a Lidia San José, muy educada y cercana. Me dio la impresión de que su personalidad no se parece mucho a la de la mujer que encarna. Lidia me pareció una persona muy dulce, y no la devora-hombres que es Paola D´Angio, también encantadora, a su manera, y peligrosa.
Eduardo Martínez-Rico
A los artistas hay que escucharlos después de realizar la obra. Es entonces cuando, en pocas palabras, dan algunas claves importantes. El miércoles pasado asistí a la primera función, ensayo con público, de "Escándalo en palacio", la alta comedia que estrena hoy Pedro Ruiz en el teatro Reina Victoria, en Madrid. Pedro dijo ante algunas personas, al terminar la obra: “No quiero que el público se ría más, para no perder el fondo.”
El fondo es todo lo que contiene la obra, la historia, las ideas diseminadas aquí y allá en la comedia, la intención, el poder de reflexión que quiere tener "Escándalo en palacio" en el público, que no para de reír, sólo para escuchar los diálogos.
El presidente de un país imaginario, Bernard Mathieu, tiene que dimitir por un escándalo sexual. La obra empieza en un palacio, donde se desarrollará entera, con el presidente y su mujer, la primera dama, disponiéndose a ver el “vídeo de la infamia”. Hace tres o cuatro años les grabaron en un lavabo realizando prácticas sexuales. La comedia dura hora y media, y en esa hora y media asistimos a los diálogos de la pareja, toda una muestra del poder entre bastidores.
Pedro es amigo mío y he tenido la suerte de ver cómo nacía "Escándalo en palacio". Hemos jugado al tenis muchas veces, y un día apareció con esta comedia escrita. Pudimos hojearla en casa. He visto, a distancia, cómo la ha preparado, cómo ha elegido a Lidia San José, espléndida y llena de carácter en su papel, cómo ha levantado la obra de la nada, y cómo asume todos los riesgos que implica el teatro, que implica cualquier empresa.
Al día siguiente de verla le mandé un mensaje que solamente decía esto: “Tu obra me pareció magistral. Eduardo.” Se lo he dicho en privado y ahora se lo digo públicamente. ¿Y por qué digo esto? Porque algunas obras, de algunas personas, y más llegado a un momento de la vida, tienen la factura de un maestro, el maestro que está detrás de ellas. "Escándalo en palacio" tiene todos los elementos armonizados, todo funciona y todo funciona bien, y el público pasa una hora y media deliciosa disfrutando con los problemas de otros, con los problemas, además, de los poderosos.
También me dijo Pedro después de la función: “Esto parece de ahora, pero viene de muy atrás en mi vida.” "Escándalo en palacio" puede verse a muchos niveles, como las buenas comedias, como instrumento de diversión, grande, y ya es bastante, y como motivo para la reflexión. Pedro Ruiz y Lidia San José pronuncian frases de mucho calado, y se hacen muchas insinuaciones, sobre el poder y la vida, que no hacen referencia a nadie en particular sino a todo el sistema político y social, a la vida en la que estamos todos metidos.
Es una metáfora sobre la corrupción, sobre la hipocresía política y social, sobre todo lo que queremos ocultar y continuamente sale a la luz, porque tarde o temprano todo se acaba sabiendo.
Le deseo la mejor de las suertes a la obra de Pedro Ruiz, y sé que la va a tener, porque es inteligente y al mismo tiempo comercial, porque tiene calidad y está cuidada en sus más mínimos detalles.
Al final de la obra también pude saludar a Lidia San José, muy educada y cercana. Me dio la impresión de que su personalidad no se parece mucho a la de la mujer que encarna. Lidia me pareció una persona muy dulce, y no la devora-hombres que es Paola D´Angio, también encantadora, a su manera, y peligrosa.
Eduardo Martínez-Rico
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jueves, 10 de septiembre de 2009
Escándalo en palacio
Sólo quiero recomendar aquí a mis lectores, a la gente que pueda entrar en "Los días de Ícaro", que vayan a ver "Escándalo en palacio", la obra de Pedro Ruiz. Si quieren disfrutar con una buena alta comedia, olvidarse de sus problemas durante hora y media, y/o, si lo prefieren, reflexionar sobre el tema de la corrupción y de la hipocresía social, que se acerquen al Teatro Reina Victoria de Madrid a pasarlo verdaderamente bien.
La obra no se estrena hasta dentro de una semana, pero las primeras funciones ya han empezado. Pedro Ruiz me explicó que se representan unas cuantas funciones ante el público, que paga una entrada reducida, para ver cómo rueda la obra y hacer, si es necesario, algunos cambios.
A mí me pareció magistral, y así se lo he dicho en un mensaje a Pedro, esta mañana. Es amigo mío y yo antes de mentir prefiero guardar silencio. Pero me reí mucho. Ayer no tuve un día fácil y la obra me lo hizo olvidar casi por completo.
Pedro se mueve con una soltura increíble en el escenario. Es la primera vez que le veo en el teatro, y ya me advirtió que si no lo veía actuar no lo conocía. Por fin lo vi actuar, y es un gran actor de comedia, muy divertido, mucho más divertido que en la realidad, por lo menos conmigo, porque Pedro es muy escéptico, muy grave, muy filósofo y está preocupado por el mundo que le rodea, tan preocupado que a veces me parece que ha tirado la toalla. Pero eso no significa que deje de ser como es.
No quiero desvelar nada de la obra porque aún no se ha estrenado. Pero supongo que sí puedo decir lo que ya ha aparecido en la prensa: un presidente de un país imaginario se ve obligado a dimitir; han emitidio unas imágenes en las que se le ve realizando prácticas sexuales en un lavabo con la que luego será su segunda mujer. En su palacio, el presidente y la primera dama hablan de lo que tienen encima.
Lidia San José está espectacular, como físico y como carácter. Después de la obra la pude conocer, y me dio la sensación de que su personalidad no se parece mucho a la de su personaje: educada y dulce. Pero fue apenas un instante.
Una obra magistral, muy divertida, reflexiva. Cada uno sabrá a qué nivel la quiere ver.
Estuvimos riendo casi todo el tiempo, menos cuando nos callábamos para escuchar. A la salida del teatro Pedro comentó: "No quiero que el público se ría más, para no perder el fondo." Frase de maestro.
A los artistas hay que escucharlos justo después de realizar sus interpretaciones.
Muchas felicidades, Pedro.
La obra no se estrena hasta dentro de una semana, pero las primeras funciones ya han empezado. Pedro Ruiz me explicó que se representan unas cuantas funciones ante el público, que paga una entrada reducida, para ver cómo rueda la obra y hacer, si es necesario, algunos cambios.
A mí me pareció magistral, y así se lo he dicho en un mensaje a Pedro, esta mañana. Es amigo mío y yo antes de mentir prefiero guardar silencio. Pero me reí mucho. Ayer no tuve un día fácil y la obra me lo hizo olvidar casi por completo.
Pedro se mueve con una soltura increíble en el escenario. Es la primera vez que le veo en el teatro, y ya me advirtió que si no lo veía actuar no lo conocía. Por fin lo vi actuar, y es un gran actor de comedia, muy divertido, mucho más divertido que en la realidad, por lo menos conmigo, porque Pedro es muy escéptico, muy grave, muy filósofo y está preocupado por el mundo que le rodea, tan preocupado que a veces me parece que ha tirado la toalla. Pero eso no significa que deje de ser como es.
No quiero desvelar nada de la obra porque aún no se ha estrenado. Pero supongo que sí puedo decir lo que ya ha aparecido en la prensa: un presidente de un país imaginario se ve obligado a dimitir; han emitidio unas imágenes en las que se le ve realizando prácticas sexuales en un lavabo con la que luego será su segunda mujer. En su palacio, el presidente y la primera dama hablan de lo que tienen encima.
Lidia San José está espectacular, como físico y como carácter. Después de la obra la pude conocer, y me dio la sensación de que su personalidad no se parece mucho a la de su personaje: educada y dulce. Pero fue apenas un instante.
Una obra magistral, muy divertida, reflexiva. Cada uno sabrá a qué nivel la quiere ver.
Estuvimos riendo casi todo el tiempo, menos cuando nos callábamos para escuchar. A la salida del teatro Pedro comentó: "No quiero que el público se ría más, para no perder el fondo." Frase de maestro.
A los artistas hay que escucharlos justo después de realizar sus interpretaciones.
Muchas felicidades, Pedro.
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